Hace más de un siglo, en la localidad de La Puebla de Cazalla, un comerciante visionario y antepasado de la familia Raya adquirió un cahiz de tierra de olivos en el pago de la Aguililla. Este terreno fértil fue el punto de partida para una historia que se convertiría en un legado de tradición y excelencia.
José Raya fue quien, tras los difíciles años de la guerra civil, decidió dar vida a un molino de aceite en La Puebla de Cazalla. Este molino, un testamento viviente de las tradiciones oleícolas, se convirtió en el epicentro de la familia, donde se fusionan la modernidad y la herencia histórica.
El molino tradicional, una joya de ingeniería, utilizaba la fuerza animal para extraer el preciado líquido de las aceitunas. En el bullicioso molino, las mulas caminaban en círculos, moviendo una enorme piedra que trituraba las aceitunas,liberando así su esencia dorada.
Con el tiempo, el molino tradicional fue reemplazado por tecnologías más modernas, pero la esencia y la dedicación a la calidad persistieron en la familia Raya.
Así nació el AOVE Casa de Abuelo, un tributo a las raíces, a la tierra que los vio crecer y a la tradición que se ha transmitido de generación en generación.
La Hacienda donde se encuentran estos olivos se llama “Nuestra Señora de los Dolores”. Un lugar donde la tradición, el respeto a la tierra y el arte de producir aceite de oliva se entrelazan en cada rincón.
La finca se convirtió en un hogar donde las aceitunas eran tratadas con el respeto que merecían. Cada olivo cuenta una historia y cada gota de aceite que fluía era más que un producto; era la culminación de décadas de experiencia y pasión.
En la apasionante historia de Casa de Abuelo, resalta con brillo propio la tradición familiar que ha tejido una red de valores, amor por la tierra y devoción por el arte de producir Aceite de Oliva Virgen Extra.
La delicadeza con la que recolectamos la aceituna se convierte en un arte, asegurándonos que nunca toque el suelo, evitando así cualquier contacto con suciedad o daño, con el propósito de preservar su integridad y pureza.
En octubre comenzamos la recolección de la aceituna, aunque no ha alcanzado su máximo contenido en aceite, es el mejor momento para conseguir una mayor intensidad aromática, frescura y mejor equilibrio en amargor y picor.
Nuestro proceso de extracción de aceite se realiza en frío, empleando métodos mecánicos para preservar los aromas en el aceite. Este enfoque no es simplemente una técnica; es un arte para conservar todo el aroma y sabor de nuestra tierra
En nuestra constante búsqueda de la excelencia, priorizamos la minimización de tiempos inactivos. Con la ubicación de la almazara en la misma finca, logramos iniciar el proceso de molturación de la aceituna en menos de dos horas, un factor crucial para prevenir oxidaciones y fermentaciones.
A diario, nuestro departamento de I+D+i refleja el firme compromiso de Casa de Abuelo con la innovación y la calidad. En colaboración con nuestra elaióloga (experta en aceites), trabajamos con entusiasmo para brindar a nuestros clientes las experiencias sensoriales más destacadas, capturando los aromas y sabores auténticos de Andalucía. Su experiencia y dedicación son el sello distintivo que respalda y garantiza la excelencia en cada botella.
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